Este verano, el Gobierno de Japón, el Banco de Japón y las instituciones financieras crearán un grupo de trabajo sobre la infraestructura de liquidación en blockchain para hacer las liquidaciones de bonos del Estado y acciones instantáneas y disponibles las 24 horas del día. Se planea formular un plan de desarrollo para principios de 2027, y su puesta en marcha plena podría tener lugar ya a comienzos de la década de 2030.
La idea consiste en transferir parte de los saldos en las cuentas corrientes de los bancos en el Banco de Japón a tokens en blockchain. Este formato está destinado a las transacciones entre instituciones financieras, no a los pagos cotidianos de los ciudadanos.
Pero existe un problema: en Japón, las acciones todavía se liquidan según el ciclo T+2 (dos días hábiles después de la transacción), mientras que Estados Unidos ya pasó a T+1 en 2024 y Europa lo hará en 2027. Mientras no se aceleren las propias liquidaciones de valores, la aceleración de la parte monetaria tendrá un efecto limitado. Mientras tanto, en Estados Unidos y Europa se está tokenizando activamente los valores, y en Japón temen quedarse atrás y perderse de la atención de los inversores extranjeros.