El criptomarketer Wintermute invertirá alrededor de 1.000 millones de dólares en los próximos 5 años en trading de alta frecuencia y centros de datos de IA, con el objetivo de ingresar a los mercados tradicionales ante la prolongada recesión en el criptomundo. La empresa aspira a convertirse en un dealer de acciones, materias primas y divisas, siguiendo el modelo de Jane Street y Citadel Securities.
Los fondos provendrán de sus propias ganancias. Actualmente, el mercado de criptomonedas está en declive: el bitcoin se encuentra a la mitad del máximo alcanzado en octubre, y los volúmenes de operaciones de Wintermute han bajado de 15.000 millones de dólares diarios a 10.000 millones de dólares diarios.
Actualmente, los mercados no criptográficos representan solo el 10% de los ingresos de la compañía; la meta es elevar esta participación por encima del 50% para finales de 2027. Wintermute ya negocia ETF y futuros perpetuos sobre activos reales, y la semana pasada obtuvo el estatus de corredor-dealer en Estados Unidos para operar con acciones.