La decisión de Kraken de abandonar LayerZero fue consecuencia de los recientes problemas de seguridad, el más grave de los cuales fue el hackeo en abril del puente del protocolo Kelp DAO, que provocó un robo de aproximadamente 292 millones de dólares. Las vulnerabilidades en la arquitectura de LayerZero, con un solo verificador, generaron una crisis de confianza en el mercado. Chainlink CCIP utiliza un modelo de seguridad radicalmente distinto, que requiere consenso de múltiples nodos independientes, lo que reduce significativamente el riesgo de explotaciones.
En mayo de 2026, Kelp DAO, Solv Protocol y Re también migraron a la infraestructura de Chainlink. Como resultado de esta reacción en cadena, LayerZero perdió proyectos con un valor total bloqueado (TVL) de entre 2 y 3 mil millones de dólares.
En diciembre de 2025, Kraken eligió inicialmente LayerZero y su estándar OFT como socio de interoperabilidad para su Bitcoin envuelto (kBTC). La integración debía permitir a los clientes transferir kBTC sin obstáculos entre más de 150 blockchains, sin pérdida de valor ni slippage.